La Argentina está dentro de los diez países mas emprendedores del mundo, según el resultado del Global Entrepreneurship Monitor 2007, único estudio internacional entre 42 países elaborado por Babson College y la London Business School of Economics, que analiza la relación entre la actividad emprendedora y el crecimiento económico.
Según el relevamiento, uno de cada ocho argentinos de entre 18 y 64 años está involucrado en algún tipo de actividad emprendedora.
La Argentina fue incorporada en este estudio en 1999, a través del Centro de Entrepreneurship del IAE Business School de la Universidad Austral, que lleva adelante la investigación en el país bajo la dirección de Silvia Torres Carbonell.
El capítulo argentino muestra que el índice de la actividad emprendedora de empresas nacientes -creadas en el último año- y nuevas -con más de tres meses y menos de cuatro años de antigüedad- fue del 14,4% del total de emprendimientos, con lo cual hubo un alza de más de cuatro puntos respecto del 10,24% registrado en 2006. "Los números de 2007 revierten la tendencia a la baja que comenzó en 2003 con un 19,37 por ciento, reduciéndose en 2004 al 12,8 por ciento y bajando al 9,5 por ciento para 2005", indica el informe.
La nueva tasa ubica a la Argentina entre los diez países más emprendedores del GEM 2007, ya que supera el promedio general del 12,3%. Sin embargo, el mismo índice queda debajo del promedio de países de América latina, que se ubicó en el 17,3 por ciento.
Por necesidad
Los datos locales surgen de una encuesta nacional de 2018 casos tomados en junio y julio del año pasado. Fueron consultados argentinos mayores de 18 años de 16 localidades del país.
Según Torres Carbonell, este cambio en la tendencia se da por necesidad. Es decir, cada vez más hombres y mujeres emprenden un nuevo negocio, no por un deseo personal, sino porque la situación económica los lleva a ello.
Se trata de un fenómeno que ya se dio durante la crisis de fines de 2001 y principios de 2002, aunque ahora ocurre por razones diferentes. En ese entonces, el desempleo impulsó a muchas personas a crear una empresa para obtener un ingreso. Ahora, la culpable del impulso emprendedor sería la inflación.
"Cuando se les pregunta a los emprendedores por la necesidad, la mayoría de ellos explica que iniciaron una nueva actividad para mantener su ingreso, es decir, que perciben que necesitan ingresos adicionales para mantener su nivel de vida, lo que se relaciona con la inflación", dijo Torres Carbonell a LA NACION.
Según las conclusiones del estudio, la proporción de emprendedores que inició una compañía "por necesidad" aumentó del 25,8%, en 2006, al 32,2%, el año pasado. En comparación con el promedio internacional, el índice de emprendedores por necesidad es superior en la Argentina, aunque inferior a los de Brasil y Colombia.
No obstante, seis de cada diez emprendedores "eligen emprender mayormente cuando detectan una oportunidad". Hay más actividad emprendedora, cuando aumenta el nivel educativo, y el 60% de los emprendedores espera, por lo menos, duplicar la inversión de aquí a diez años, señala el informe en sus conclusiones sobre la Argentina.
Los emprendedores tienen expectativas relativamente altas respecto del crecimiento de los puestos de trabajo que generarán. El 13,7% estima que empleará más de diez personas en los próximos cinco años y otro 9,7%, que tendrá entre seis y diez empleados.
Políticas activas
Torres Carbonell también destacó que, tanto como la iniciativa propia, es importante una política estatal que propicie e impulse el desarrollo de los emprendedores. En ese sentido, la especialista destacó que, según su experiencia, "ya hay sectores dentro de la administración pública que están empezando a considerar la actividad emprendedora y desarrollan políticas acordes".
Entre ellos, destacó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que conduce Lino Barañao, la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, que dirige Eric Calcagno, y la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones, a cargo de Beatriz Nofal.
La especialista del IAE también destacó que los rubros en los que se da una mayor actividad emprendedora está el área de servicios de negocios y al consumidor. Y también que hay una base de proyectos "pequeños, pero muy importantes" en el área científico tecnológico.
Torres Carbonell también destacó la vuelta del financiamiento para este tipo de actividad. "En la Argentina, está comenzando a aparecer en los últimos dos años el capital de riesgo, lo cual es muy importante para desarrollar nuevas empresas", dijo.
Según los propios entrevistados, el acceso al capital es el aspecto más crítico a la hora de tener un emprendimiento propio. Entre las fortalezas se destacan la apertura del mercado, las normas sociales y culturales, así como la educación.